¿Quien es Teófilo, a quien le escribe Lucas en su evangelio? (OV)

Lucas escribió este relato al “excelentísimo Teófilo”. “Teófilo” significa “amante de Dios” y es un nombre bastante común.

“Excelentísimo” indica que Teófilo es un hombre con un rango oficial en el mundo Romano.  Algunos especulan que era el abogado defensor de Pablo, y que Lucas le estaba ayudando a preparar su defensa para el proceso de Pablo como insurreccionista. O él podría haber sido un convertido cristiano rico que patrocinaba a Lucas, subsidiando la investigación, escribiendo y copiando su obra. Era común que el autor de una obra literaria dedicase la misma a su patrocinador

Lucas (SUD)

El autor del tercer Evangelio y del libro de los Hechos en el Nuevo Testamento y compañero misional de Pablo. Nació de padres griegos y era médico de profesión (Col. 4:14) y una persona muy culta.

En Troas se reunió con Pablo (Hech. 16:10–11), haciendo constar así que era su compañero en la obra. Lucas también estuvo con Pablo en Filipos durante el último viaje de Pablo a Jerusalén (Hech. 20:6), y los dos permanecieron juntos hasta llegar a Roma. Lucas se hallaba con Pablo durante el segundo encarcelamiento romano de éste (2 Tim. 4:11).

Según la tradición, murió como mártir.El Evangelio según Lucas: Relato que escribió Lucas sobre Jesucristo y su ministerio mortal. El libro de los Hechos de los Apóstoles es una continuación del Evangelio según Lucas. Lucas dejó un relato bien escrito sobre el ministerio de Jesús, presentándolo como el Salvador tanto de los judíos como de los gentiles.

Escribió mucho acerca de las enseñanzas y los hechos de Jesús, y éste es el único Evangelio que relata las visitas del ángel Gabriel a Zacarías y a María, la madre de Jesús (Lucas 1); la visita de los pastores al niño Jesús (Lucas 2:8–18); de Jesús en el templo a la edad de 12 años (Lucas 2:41–52); acerca de los setenta que el Señor designó y envió (Lucas 10:1–24); que Jesús sudó sangre (Lucas 22:44); la conversación de Jesús con el ladrón que estaba colgado sobre la cruz (Lucas 23:39–43); y que Jesús comió pescado y miel después de su resurrección (Lucas 24:42–43).

El Evangelio de Lucas (OV)

El Evangelio de Lucas, o Evangelio según Lucas (en griego Κατά Λουκάν Ευαγγέλιον) es el tercero y más extenso de los cuatro evangelios canónicos del Nuevo Testamento bíblico. Relata la vida de Jesús de Nazaret, centrándose especialmente en su nacimiento, ministerio público, muerte y resurrección. Termina con un relato de su ascensión.
Autoría

El evangelio es anónimo, puesto que no está firmado. Es aceptado casi unánimemente que fue escrito por el mismo autor de los Hechos de los Apóstoles, pues ambas obras están dedicadas a un mismo personaje, un tal “Teófilo”, de quien se ignora si es un personaje real, un nombre simbólico (Teófilo quiere decir ‘amigo de Dios’) o un pseudónimo. El autor del libro de los Hechos, además, hace en su prólogo referencia a una obra precedente. Se ha subrayado además la homogeneidad de estilo y de pensamiento de estos dos libros.1

El evangelio ha sido atribuido tradicionalmente a Lucas, el «médico querido» al que alude Pablo de Tarso en su Epístola a los colosenses. La atribución a Lucas de entre todos los discípulos de Pablo se basa en parte en que su Evangelio es el que utiliza más términos médicos. De ahí el nombre con el que es generalmente conocido. Según la tradición,aunque Lucas nunca conoció a Jesús, tras su conversión al Cristianismo viajó a Roma, donde conoció a Pedro y Marcos. También conoció a María, la Madre de Jesús. Esto le permitió narrar en su Evangelio, numerosos hechos de la infancia de Jesús (como la Presentación del Niño en el templo) y muchos detalles de María (como la visita que hizo a su prima Isabel y su cántico, el Magníficat).

Sin embargo, la atribución a Lucas presenta problemas, sobre todo por la diferente visión de Pablo y de sus iglesias que presenta este evangelio con respecto a las epístolas paulinas.1

De lo que el propio autor afirma en su prólogo puede deducirse que no conoció personalmente a Jesús,1 pues, según su propio testimonio, fue escrito tras haber «investigado diligentemente todo desde sus orígenes» consultando con «testigos oculares y servidores de la palabra». Tampoco es probable que sea habitante de Palestina, ya que sus conocimientos sobre la geografía de esta región y sobre las costumbres judías son muy generales y a veces equivocados.1

Su evangelio tiene una finalidad pastoral: su intención es la profundización de la fe, mostrando a Cristo como el Salvador de hombres y mujeres, resaltando su espíritu de misericordia.

Datación

Argumentos para una datación tardía

La datación mayoritaria sitúa a este evangelio en los años 80, debido a que se supone que Lc 21 describe la destrucción del Templo de Jerusalén en el año 70. Ellos quienes soportan lateoría de las dos fuentes suponen que Marcos es más antiguo que Lucas.

Así, refiriéndose al templo Jesús dice: «llegarán días en que no quedará piedra sobre piedra que no sea derruida» y, respondiendo a la pregunta de cuándo sucedería responde: «Cuando oigáis hablar de guerras y revoluciones, no os aterréis; porque es necesario que sucedan primero estas cosas, pero el fin no es inmediato» y «Se levantará nación contra nación y reino contra reino».

Las dataciones más tardías están limitadas por el hallazgo del papiro P75 (hacia el año 200) y la mención del evangelio de Lucas que hacen Ireneo de Lyon y el Fragmento muratorianohacia el año 180.

Argumentos para una datación temprana

Las dataciones más tempranas (Robert Lisle Lindsey; David Flusser; J. B. Orchand; B. Reicke; J. A. T. Robinson) se basan en los siguientes argumentos:

Representación del evangelio de Mateo (ángel). Véase tetramorfos.

1. Algunos autores (C. C. Torrey; C. H. Dodd) exponen que Lucas 21 no da ningún detalle histórico de la destrucción de Jerusalén, sino que toma todas las imágenes del Antiguo Testamento (Jeremías 21; Zacarías 12; 14; Esdras 9; Salmo 79; Ezequiel 40–48; etc.).

Así, en algunos de estos pasajes citados, también se dice:

  • «Judá será sitiada, lo mismo que Jerusalén, y todas las naciones de la tierra se juntarán contra ella» (Zacarías 12).
  • «Porque yo reuniré a todas las naciones para combatir contra Jerusalén. La ciudad será tomada, las casas serán saqueadas y violadas las mujeres» (Zacarías 14).

También Ezequiel, en el contexto de la toma de Jerusalén por Nabucodonosor, describe Jerusalén sitiada (cap. 24) y su toma (cap. 33), aportando descripciones que pudieron haber sido tomadas por Lucas.

En esta misma línea argumental, se dice que de tratarse de una profecía post eventum podría haberse enriquecido la descripción aludiendo, por ejemplo, al fuego, pues el Templo fue incendiado.

2. La destrucción de Jerusalén y de su templo es profetizada en Daniel 9:26: «…se quitará la vida a un ungido y no le quedará nada y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario».

3. Otros personajes, como Jesús, el hijo de Ananías, también predijeron la destrucción del templo, según Flavio Josefo en su Guerra de los Judíos VI, 300–309.

4. Ni el Evangelio de Lucas ni los Hechos de los Apóstoles mencionan el cumplimiento de esta profecía, lo que supone un indicio de que el Templo no había sido destruido en el momento de escribirse, especialmente si se considera que en las profecías post eventum se describe su cumplimiento, como en Juan 21:18–19 (profecía post eventum sobre la muerte de Pedro) y en Hechos 11:28 (probable profecía post eventum de un periodo de hambre que aconteció con Claudio).

5. Las recomendaciones de Jesús de huir a las montañas de Judea no fueron seguidas, pues los cristianos de Jerusalén huyeron a Transjordania.

6. El libro titulado Hechos de los Apóstoles finaliza con Pablo sometido a arresto domiciliario en Roma, lo cual ocurrió el año 62. Por ello, es lógico pensar que Hechos fue escrito hacia ese año y, dado que se escribió como segunda parte del evangelio de Lucas, éste tendría que haber sido escrito algún tiempo antes, quizás a finales de los años 50.

7. En el capítulo 8 de la Segunda epístola de Pablo a los Corintios, escrita en un arco que oscila entre el año 54 y el año 57, se alude a que Pablo envió a Corinto a Tito y «al hermano, cuyo renombre a causa del Evangelio se ha extendido por todas las Iglesias» y que «fue designado por elección de todas las Iglesias como compañero nuestro de viaje».

Algunos eruditos como Julián Carrón Pérez y José Miguel García Pérez, pertenecientes a la escuela exegética de Madrid, en su libro Cuándo fueron escritos los Evangelios, interpretan que el «hermano» que acompañó a Tito, famoso por su proclamación del Evangelio, fue Lucas y que la proclamación del Evangelio sólo podía realizarse llevando consigo un libro que contuviera el Evangelio.

Contenido

El evangelio de Lucas aporta noticias que no aparecen en los demás evangelios, como por ejemplo acerca de los primeros años de la vida de Jesús. También contiene bastantes detalles sobre la predicación de Jesús en las regiones de GalileaSamariaJudeaPerea. Por otra parte, contiene una versión reducida del llamado Sermón de la Montaña, conocida comoSermón de la Llanura. También es privativo de este evangelio el relato de la parábola del hijo pródigo. Su relato de las apariciones de Jesús tras la resurrección es particularmente detallado, en particular la aparición ante los llamados peregrinos de Emaús.

Según Jaroslav Pelikan, el evangelio de Lucas se dirige fundamentalmente a lectores cristianos de origen no judío, como el Teófilo mencionado al principio. Uno de sus objetivos, en opinión de este historiador, sería demostrar ante las autoridades romanas, que ni Jesús ni sus seguidores suponían una amenaza para el Imperio Romano.2

Fuente: Wikipedia